VIAS CRUZADA EL ARENAL EL DIA
El recinto ferial acoge el sábado, uno de
los días de mayor afluencia, a miles de personas con sus historias
particulares que se entrecruzan con un objetivo común: pasárselo bien.
¿Se ha parado a pensar en la cantidad de historias que se cruzan
todos los días en su camino? Esta pregunta es la que hace la Fundación
Cajasur para promocionar su iniciativa Sucede cerca de ti, unos
cortometrajes que cuentan iniciativas destacadas surgidas aquí, en
Córdoba. Lo mismo sucede en la Feria de Nuestra Señora de la Salud. El
recinto de El Arenal es el epicentro de miles de historias que llegan de
todos los frentes y con un único objetivo: pasar un buen rato en un
ambiente magnífico. Las relaciones se entrecruzan desde el mismo momento
en el que se toma la decisión -y no hay vuelta atrás- de ir a la Feria.
La espera en el autobús ya da para mucho sobre todo cuando la cola en
Ronda de los Tejares sobrepasa los 70 metros al mediodía. Parece que
todo el mundo se decide a ir a la misma hora. Están los cordobeses
fieles a comer en el recinto el primer sábado con la familia, los
turistas que se han encontrado de casualidad con el festejo y el del
hotel le ha recomendado que vayan o el grupo de amigos de madrileños que
vino hace dos años a una despedida de soltero y ya no se pierden la
Feria "por nada del mundo". No hay nada que El Arenal no pueda unir en
estos diez días de fiesta y menos en sábado, una de las jornadas de
mayor afluencia y con el recinto hasta la bandera debido a las buenas
temperaturas.
Las historias se siguen entrecruzando por el albero, entre la calle que se elige para llegar de un punto a otro o la caseta en que al final se escoge parar a comer o a tomar algo fresquito. Nada es casualidad. Allí la comunión es más profunda y se pueden encontrar los amigos de toda la vida, los exiliados que ahora viven en Roma, Oxford o Londres, o los que han elegido Córdoba como fiesta final a su soltería. Porque lo de las despedidas de solteros -y solteras- es ya casi una plaga hasta el punto en que la ciudad parece que se ha convertido en la capital europea de este tipo de eventos. El tirón del mayo cordobés va más allá de los Patios y ayer un grupo de salmantinos envidiaba a los cordobeses porque "sí sabéis montarlo bien, todo el mes de fiesta". Los amigos -que se convierten en los peores enemigos en estas circunstancias- eligieron para ellos el tradicional traje de flamenca aunque la mayoría de los vestidos llevaban ya unas cuantas ferias encima. Ellas, de flamenco, algunas con el traje típico de corto y otras de flamenco auténtico, el ave. Tampoco faltaron los sombreros cordobeses y los claveles, los mejores complementos a un pantalón vaquero y una camiseta blanca, que parece ser el traje oficial de las despedidas. Isabel, Marta y Andrea han sido las tres que han ideado que su grupo de amigas, de Granada, vengan la Feria de Córdoba de despedida. "Conocemos la fiesta porque nuestra compañera de piso estudió era de Córdoba y vinimos una vez con ella, así que nos vino a la cabeza desde el primer momento cuando organizamos la despedida", reconocen.
Las historias siguen entremezclándose por todos los rincones. Hay miles de opciones para pasárselo bien en El Arenal y la jornada de reflexión entre fiesta se lleva mucho mejor. No hay margen para la política en el recinto ferial, al menos no para llegar al enfrentamiento, sino para comentar de pasada qué se va a votar hoy, si es que se va a ir al colegio electoral. "Yo tengo dudas porque iba a votar a Ciudadanos, pero no sé", se escucha decir a un joven a lo que su amigo responde que "hombre, vota al PP". Pero no parece que la mayoría de los que están en El Arenal hayan seguido de cerca la campaña electoral.
Lo que está de actualidad en el recinto es las nuevas formas de reclamo para atraer a clientes para comer. Cada vez son más las casetas que invitan a paella gratis con el objetivo de ampliar después las estancia. La familia Díaz-García, por su parte, no se lo pensó a la hora de entrar en la caseta El Picadero que ayer tenía el espacio reservado para socios. "Es uno de los mejores sitios para comer en la Feria, junto con el Lagarillo", reconocen.
La Feria tiene como objetivo poner el broche aun Mayo Festivo que parece el de la recuperación y sí que se nota más alegría en el gasto en este arranque de fiesta, según cuentan tanto los caseteros como los taxistas, que hacen ahora su particular agosto en los trayectos desde El Arenal a otras partes de la ciudad. Se ve más gente y se consume más lo que supone una alegría para todos. Que siga la fiesta.
Las historias se siguen entrecruzando por el albero, entre la calle que se elige para llegar de un punto a otro o la caseta en que al final se escoge parar a comer o a tomar algo fresquito. Nada es casualidad. Allí la comunión es más profunda y se pueden encontrar los amigos de toda la vida, los exiliados que ahora viven en Roma, Oxford o Londres, o los que han elegido Córdoba como fiesta final a su soltería. Porque lo de las despedidas de solteros -y solteras- es ya casi una plaga hasta el punto en que la ciudad parece que se ha convertido en la capital europea de este tipo de eventos. El tirón del mayo cordobés va más allá de los Patios y ayer un grupo de salmantinos envidiaba a los cordobeses porque "sí sabéis montarlo bien, todo el mes de fiesta". Los amigos -que se convierten en los peores enemigos en estas circunstancias- eligieron para ellos el tradicional traje de flamenca aunque la mayoría de los vestidos llevaban ya unas cuantas ferias encima. Ellas, de flamenco, algunas con el traje típico de corto y otras de flamenco auténtico, el ave. Tampoco faltaron los sombreros cordobeses y los claveles, los mejores complementos a un pantalón vaquero y una camiseta blanca, que parece ser el traje oficial de las despedidas. Isabel, Marta y Andrea han sido las tres que han ideado que su grupo de amigas, de Granada, vengan la Feria de Córdoba de despedida. "Conocemos la fiesta porque nuestra compañera de piso estudió era de Córdoba y vinimos una vez con ella, así que nos vino a la cabeza desde el primer momento cuando organizamos la despedida", reconocen.
Las historias siguen entremezclándose por todos los rincones. Hay miles de opciones para pasárselo bien en El Arenal y la jornada de reflexión entre fiesta se lleva mucho mejor. No hay margen para la política en el recinto ferial, al menos no para llegar al enfrentamiento, sino para comentar de pasada qué se va a votar hoy, si es que se va a ir al colegio electoral. "Yo tengo dudas porque iba a votar a Ciudadanos, pero no sé", se escucha decir a un joven a lo que su amigo responde que "hombre, vota al PP". Pero no parece que la mayoría de los que están en El Arenal hayan seguido de cerca la campaña electoral.
Lo que está de actualidad en el recinto es las nuevas formas de reclamo para atraer a clientes para comer. Cada vez son más las casetas que invitan a paella gratis con el objetivo de ampliar después las estancia. La familia Díaz-García, por su parte, no se lo pensó a la hora de entrar en la caseta El Picadero que ayer tenía el espacio reservado para socios. "Es uno de los mejores sitios para comer en la Feria, junto con el Lagarillo", reconocen.
La Feria tiene como objetivo poner el broche aun Mayo Festivo que parece el de la recuperación y sí que se nota más alegría en el gasto en este arranque de fiesta, según cuentan tanto los caseteros como los taxistas, que hacen ahora su particular agosto en los trayectos desde El Arenal a otras partes de la ciudad. Se ve más gente y se consume más lo que supone una alegría para todos. Que siga la fiesta.



Comentarios
Publicar un comentario